ACEITES AFRODISÍACOS


El sexo es una experiencia que engloba los cinco sentidos. No se limita únicamente al tacto y la vista. Por ejemplo, el olfato es una parte fundamental en toda experiencia sexual. Este sentido está íntimamente conectado a nuestro sistema límbico, el centro de nuestras emociones y sensaciones. No hay mejor manera de relajarse y eliminar el estrés y la ansiedad del día que con el aroma de una vela relajante, un baño aromático o un masaje.

La disminución de la líbido puede estar causada por múltiples razones: ansiedad, estrés, problemas o desbalances nutricionales, hormonales, etc. ¡No te preocupes! Los aceites aromáticos son el remedio ideal para aumentar la líbido sexual. Además, descubrirás un nuevo mundo sensual y sensorial que seguramente desconocías.

LOS ACEITES AFRODISÍACOS

Cada aceite posee un aroma único y característico. Y algunos de ellos, los denominados aceites afrodisíacos, son conocidos por su capacidad para despertar nuestro apetito sexual. Algunos de los más famosos son el aroma de canela, el de ylang ylang, el de rosas o el de jazmín. Pero hay muchos más. La mayoría de estos aromas mencionados se caracterizan por su olor caliente, dulce y picante. Ideal para crear un ambiente sensual y relajante al mismo tiempo. Puedes encontrar aromas más amaderados e intensos (como el de patchouli) o más livianos y florales, ideales para pieles sensibles (el de rosas).

Pero, independientemente de tus preferencias, te recomendamos probarlos todos. Abrirte a nuevas experiencias y sensaciones. ¿Quién sabe? Quizás el aroma menos esperado se convierta en tu favorito. ¡No lo sabrás hasta que no le des una oportunidad!

FORMAS DE USAR LOS ACEITES AFRODISÍACOS

Un baño relajante

Si tienes una bañera, estás de suerte. No hay nada como un baño relajante (a solas o en compañía) para disfrutar de los placeres de tu cuerpo. Llena la bañera y añade unas gotas de tu aceite afrodisíaco favorito. Inhala profundamente y deja que el aroma te envuelva y te transporte a otro lugar. Con suavidad y delicadeza, ya sea con las manos o con una esponja, recorre tu piel (o la de tu pareja). Explora cada recoveco de tu cuerpo. Llega hasta las zonas más inesperadas. Por ejemplo, los pies están llenos de terminaciones nerviosas. Descubre tus puntos eróticos y siente la tensión abandonar tu cuerpo y perderse junto al vapor que emana de la bañera y empaña la ventana. ¡Saldrás como nuevo! Y probablemente con las mejillas sonrojadas.

Un ambiente sensual

Velas, pétalos de rosas en la cama, música de ambiente… No tiene porqué ocurrir solo en las películas. El sexo es la puerta de escape de la monótona realidad. Es ese espacio seguro donde puedes cumplir todas tus fantasías. Prepara un escenario romántico para despertar tu líbido. ¡No hay nada más emocionante que sorprender a tu pareja con algo nuevo!

 Un masaje

Se trata de uno de los usos más famosos de los aceites. Siente los dedos de tu pareja en tu piel a la vez que el aroma caliente y dulce del aceite te arropa. Sumérgete en un océano de sensaciones y déjate llevar.

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