Los estimuladores y consoladores femeninos suelen formar parte de las conversaciones, tanto en la vida real como en películas o series. Sin embargo, con los hombres es diferente. Esto es tan cierto que en una conversación de hombres difícilmente uno de ellos admita tener una vagina realista en sus casas para masturbarse.

Hay muchas razones para esto, y afortunadamente todo está cambiando con rapidez. Hoy te contamos que son los masturbadores para hombre, y cómo estas vaginas realistas (y otras que no lo son tanto) están cambiando la forma en que vemos el placer sexual masculino.

Masturbador masculino o “vagina de bolsillo”

Un masturbador masculino tipo vagina es, para sorpresa de nadie, tal como suena. Es una vagina artificial fabricada en materiales suaves, con una textura interna especial estimulante para el pene y que puedes usar en cualquier lugar y momento para masturbarte.

Pueden venir en una variedad de estilos o longitudes, pero hay algunas características clave que son muy similares en todos ellos. Suelen tener la forma de un tubo redondo y tienen un material suave y esponjoso que recubre el interior.

A menudo, uno de los extremos está sellado. En el otro extremo es donde se produce la magia, y su exterior tiene forma de una vagina moldeada, más o menos realista, aunque existen juguetes similares con una boca o un ano, en lugar de una vagina. Tanto la parte externa como la interna pueden ser muy diferentes entre diferentes juguetes.

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Muchos nombres y funcionalidades, un mismo propósito

Existe muchos nombres y marcas comerciales de masturbadores masculinos tipo vagina: Fleshjack, Onahole, Fleshlight, etc. También existen modelos de un solo uso, que son los más baratos. En el otro extremo del espectro, hay masturbadores de alta tecnología, con sensores y respuesta a la presión.

Originalmente utilizados como un equipamiento médico, el primer masturbador que se convirtió en un juguete “mainstream” fue la Fleshlight, en la década de 1990. Su nombre se debe a que tienen la forma de una linterna estándar (flashlight en inglés), pero hecha de un material semejante a al tejido humano (flesh, carne en inglés).

Otros como el Satisfyer Men One tienen un aspecto exterior futurista, que lo asemeja a un recipiente de loción o perfume. Este contiene un interior texturizado y lavable, y un extremo sellado regulable que permite ajustar el nivel de succión del juguete.

Los huevos masturbadores (como los Tenga Egg) no son técnicamente una vagina, pero intentan imitar e incluso mejorar la sensación interna de una. Son de un solo uso y no requieren añadir lubricante, al activarse simplemente con agua. Una ventaja es que son realmente económicos y vienen en varios modelos con sensaciones diferentes.

¿Por qué deberíais comprar un masturbador masculino de vagina?

Hay cuatro razones por las que los hombres deberían considerar tener su propio masturbador tipo vagina:

  • Comodidad: La masturbación puede resultar aburrida si se utiliza solo la mano. Un masturbador ofrece la comodidad de la mano, pero con un mayor nivel de gratificación, con más puntos de presión y una sensación de penetración que la mano no puede dar.
  • Realismo: Los materiales súper suaves con los que están fabricados los mejores masturbadores de vagina pueden simular una penetración real e incluso ser más placenteros, si se utiliza el lubricante y la técnica adecuada.
  • Entrenamiento de resistencia: La práctica hace al maestro, y un masturbador masculino puede transformar a un novato en una máquina del sexo, al mejorar la resistencia y el rendimiento.
  • Sexo seguro: Con un masturbador masculino a mano, puedes evitar el riesgo de enfermedades de transmisión sexual, embarazos no deseados y otros problemas de la promiscuidad.